Martes 29 de Noviembre 2022
SERIES DE TV

Escándalo en Grey's Anatomy: guionista de la serie fingió tener cáncer durante más de 8 años

Elizabeth Finch, escritora de la serie, engañó a la producción y al mundo con un falso diagnóstico de cáncer en los huesos

Elisabeth Finch se habría inventado un diagnóstico de cáncer para ganarse un lugar en la producción. Foto: Getty Images
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Este lunes se destapó uno de los engaños más escandalosos en la historia de la televisión estadounidense. La revista Vanity Fair publicó un reportaje de dos partes en el que cuenta la historia de Elizabeth Finch, una de las guionistas de la exitosa serie Grey's Anatomy que ayudó a crear 13 episodios de la ficción.

En 2014, Finch anunció al mundo que le había sido diagnosticado un extraño cáncer en los huesos llamado condrosarcoma y que ahora debía luchar para vencer el diagnóstico. Sus relatos en la revista Elle terminaron conmoviendo a la productora de Shonda Rhimes y fue así que poco después logró obtener un trabajo escribiendo algunos de los casos que la mismísima Meredith Grey debía resolver. 

Lo que pocos sabían es que tan buena escritora era, que no solo se inventaba historias para la serie, sino también en la vida real, pues resultó que su enfermedad y su supuesto diagnóstico eran totalmente falsos.

Durante años, Finch fingió tener cáncer para impulsar su carrera y sus proyectos dentro de la afamada serie, a tal grado, que su trágica historia inspiró uno de los episodios de la temporada 15, cuando la escritora decidió que su mortal cáncer fuera parte del diagnóstico del personaje de Catherine Avery. 

Con ello, Finch saltó a la fama y se mantuvo como miembro del equipo creativo de Grey’s Anatomy por años. Sin embargo, en febrero de 2022, justo cuando Shonda Rimes estaba lanzando Inventing Anna, sobre la estafadora Anna Delvey, todo cambió.

Durante años, la escritora de Grey's Anatomy contó sus traumas personales en ensayos en línea, hasta que su expareja la acusó de inventarlo todo. Foto: AFP

Rimes recibió un revelador correo electrónico de quien fue la esposa de Finch, Jennifer Beyer. En ella, la mujer le explicaba que su expareja se había dedicado a mentir todo este tiempo y que ya era hora de que todos supieran la verdad. 

"Por favor, deja de permitir que Finch cuente más "sus historias", porque son historias de otros sobrevivientes", le pedía en la carta. 

Mentira tras mentira

Resultó que su falso diagnóstico de cáncer no era la única mentira que se había inventado Elizabeth Finch. Había toda una fila de pasajes dramáticos que la escritora aseguró haber vivido durante todos estos años. 

Entre ellos el suicidio de su hermano, quien presuntamente había abusado de ella cuando era pequeña. Poco después los trabajadores de Grey's Anatomy se enteraron que Eric Finch, hermano de la guionista, estaba vivo y trabajaba como médico en Florida. 

También afirmó haberse enfrentado a la decisión de realizarse o no un aborto en medio de la quimioterapia, haber perdido un riñón y estar esperando un trasplante, así como haber ayudado a limpiar la sinagoga de Pittsburgh tras el atentado terrorista en 2018 porque ahí había fallecido un buen amigo suyo... o al menos eso era lo que le contaba al resto del equipo. 

The Ankler fue el primer medio en descubrir que Disney, que produce la serie a través de su productora ABC Signature, estaba investigando a Finch, quien según el testimonio de sus colegas, se ausentaba todo el día por tratamientos experimentales, llevaba la cabeza rapada con un pañuelo y todo el tiempo compartía sus trágicas experiencias. 

Al final todo el "teatrito" se le acabó cuando un día, a pesar de su resistencia, su exesposa la llevó al médico para revisarse porque padecía dolores insoportables. Según la versión que entrega Beyer a Vanity Fair, el profesional en ningún momento habló del cáncer ni de que sólo tuviera uno de sus riñones.

Al final, el reportaje detalla que la escritora contrató los servicios de Andrew Brettler, un cotizado abogado que antes ha representado al príncipe Andrés y a los actores Armie Hammer y Chris Noth.

Con información de Vanity Fair 

bnaj