Jueves 20 de Junio 2024
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Voto Latino ¿Trump o Biden?

En entrevista exclusiva para Heraldo USA, la Dra. Estefanía Cruz detalla los pormenores de la participación política latina en Estados Unidos.

Créditos: Facebook @DonaldTrump/ joebiden
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Existe un número creciente de simpatizantes de Trump que son de origen latino. Esto a pesar de los discursos racistas y antiinmigrantes del expresidente republicano. Encuestas recientes muestran que la diferencia de intención del voto de esta minoría entre Biden y Trump se ha reducido.

La campaña del virtual candidato republicano tiene claro el valor de los votos de este grupo. Incluso, la organización de acercamiento con la comunidad latina de su campaña, “Latinos for Trump”, recientemente fue rebautizada como “Latino Americans for Trump”.

Hay varias razones por las cuales la comunidad latina en Estados Unidos ya no sería un voto seguro para el Partido Demócrata y su candidato.

Para entender el desarrollo de la participación política de la comunidad latina en Estados Unidos, Heraldo USA entrevistó a la Dra. Estefanía Cruz Lera, investigadora de tiempo completo del Centro de Investigaciones para América del Norte de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La Dra. Cruz Lera relató que la diáspora mexicana en Estados Unidos lleva más de un siglo en ese país. Inició con el tendido de vías de ferrocarril durante la expansión de este medio de transporte. Posteriormente, transitaron a trabajos agrícolas, que están más relacionados con una permanencia prolongada en el territorio. Debido a la alta tasa de accidentes laborales de estas dos actividades, las personas migrantes decidieron organizarse para atender las necesidades que tenían. Estas asociaciones mutualistas les permitían, a través de la cooperación, tener recursos para pagar el tratamiento de accidentes, la repatriación de restos o apoyar a sus familias en México.

Cuando creció exponencialmente la presencia de personas mexicanas en Estados Unidos, estas organizaciones crecieron e identificaron la necesidad de tener vínculos con el gobierno del país.

“El año clave para la participación política de los mexicanos en Estados Unidos es el año 2006… antes estaban muy interesados en la política mexicana…estaban todo el tiempo levantando la mano para que los políticos mexicanos les hicieran caso” – dijo la investigadora de la UNAM.

Inicialmente la participación era muy local y con poca presencia de personas mexicanas o latinas en los congresos de los estados y la federación americana. Mientras tanto, en México las comunidades migrantes no tenían la atención que requerían.

La Dra. Cruz Lera lo explica - “En tiempos de campañas electorales, todos se acuerdan de los migrantes. Cuando no hay campañas electorales no se materializan todas las promesas que les habían hecho en políticas o en programas específicos”.

Las iniciativas de ley que criminalizan a las personas migrantes, como la reciente Ley SB4 de Texas y los esfuerzos similares de otros estados, como Georgia y Oklahoma, no son nuevas. En 2006, se estaba discutiendo una propuesta de ley, conocida como “Ley Sensenbrenner” por el apellido del congresista republicano que la propuso. Según narra la Dra. Cruz, en esa iniciativa se consideraba la presencia indocumentada en el país como un delito, por lo que implicaría cárcel para las personas indocumentadas. Además de esto, la iniciativa consideraba la incautación de los bienes de las personas indocumentadas.

La iniciativa fue aprobada en la cámara de representantes, sin embargo, antes de su votación en el senado, la comunidad latina, principalmente mexicana, se organizó.

Sucedió lo que se conoce como “la primavera del inmigrante”, cuando salieron a la calle a manifestarse cientos de miles de personas en las ciudades con alta presencia latina, como Chicago donde marcharon alrededor de 100 mil personas y Los Ángeles, donde se reunieron medio millón de manifestantes en lo que fue la congregación pública más grande en la historia de esa ciudad. Estas movilizaciones generaron un cambio en la percepción de participación de la comunidad mexicana; habían estado más interesados en la participación política en México, cuando en Estados Unidos se discutían leyes que afectaban su vida cotidiana.

“Fueron conscientes que no solo había que exigir derechos políticos en un país, sino que ellos tenían una identidad política segmentada, binacional y por lo tanto tenían que pelear políticamente en dos frentes” – declaró la investigadora.

El llamado voto latino no es un monolito y las distintas nacionalidades de origen de las comunidades migrantes tienen tendencias claras sobre sus preferencias, aunque estas también están sufriendo cambios. Fue la candidatura de Barack Obama donde se hizo un esfuerzo importante para movilizar el voto latino con la campaña “Sí se puede”, frase muy reconocible para la comunidad latina.

Sin embargo, la Dra. Estefanía piensa que el Partido Demócrata no ha hecho ya una campaña dirigida a la comunidad latina.

La experta en política estadounidense expuso - “Tenemos un candidato, Donald Trump, que hace una campaña basada en una retórica antinmigrante, xenófoba, antimexicana, racista abiertamente. Era muy poco probable que la comunidad respaldara a un candidato con esta retórica. Lo que dijo Joe Biden es: ‘me está haciendo campaña con los latinos, yo ya tengo asegurado su voto’”.

No obstante, los hombres latinos tienen tasas de aprobación muy bajas para la presidencia de Joe Biden, a diferencia de las mujeres, que mantienen una tendencia progresista y de apoyo al Partido Demócrata. La investigadora considera que los discursos del expresidente Donald Trump se ha moderado, por lo que podría haber un voto importante por el virtual candidato republicano de la comunidad latina, incluyendo la mexicana. Esto podría hacer crecer al fenómeno de los ahora denominados “Latino Americans for Trump”.

Aun así, no todo el voto latino es igual

Por un lado, está la comunidad cubana-americana. Ciudadanos principalmente radicados en Florida, salidos de Cuba durante al auge de la Guerra Fría, o de generaciones subsecuentes, que han sido un bloque de contención para la política de la isla. Marco Rubio, senador republicano de Florida, es un representante importante de esta línea política.

En el otro extremo están los puertorriqueños, originarios de un territorio no incorporado de Estados Unidos que, a pesar de ser ciudadanos estadounidenses, quienes radican en Puerto Rico no pueden votar en las elecciones presidenciales de del país, a menos que cuenten con una residencia en alguno de los otros 50 estados. Este grupo es un bloque, principalmente en Nueva York y Nueva Jersey, de apoyo al Partido Demócrata, más puntualmente, son el ala más progresista dentro de ese partido.

La comunidad mexicana con derechos políticos en Estados Unidos es el grupo más grande de latinos elegibles para votar. Podrían considerarse como los votantes moderados, lo cual los hace interesantes para ambas campañas, del Partido Demócrata y del Partido Republicano.

“...es el voto por el que se puede competir. Los otros son sectores que ya se consideran el voto duro de uno u otro partido” – concluyó la Dra. Estefanía Cruz.

 

daniel.benet@elheraldodemexico.com

@23gradosnorte